lunes, 20 de junio de 2016
Historias a la medianoche
En su música no escribía D.C. (Da Capo), sino D.S. (De Sobra). Tal vez lo había inventado o alguien ya lo había hecho, un pensamiento migrante que cayó por la ventana de su habitación, proveniente de alguna parte del mundo, de su ciudad, o tal vez de su misma vecindad. Siempre le sobraban notas, melodías, frases...
- Más que un Productor, necesito un Cortador o un Pelador...
En realidad el Productor hacía ese trabajo de cortar y quedarse con lo necesario hasta que el tema quede, pero el protagonista de esta historia quería jugar un poco con las palabras...
*******
- Si los libros se caen, todo alrededor se cae... se caeeeee...
Sentenció con ímpetu para que su esposa le creyese y no derribara los estantes de libros. Ella le creyó pues era la primera vez que le escuchaba decir algo con tanta seguridad.
Todo lo dicho por él era dudoso. En su interior corrían dudas por doquier. Sin embargo, así como se llenó de dudas, se llenó de libros. La casa no soportó más y todo alrededor se cayó igualmente.
*******
Ella avanzaba destruyendo triángulos y él no soltaba ni una palabra. Cada letra que él pensaba, ella escogía y, la que le gustaba, la atravesaba con una línea oblicua: iba de caza por el bosque de sus pensamientos. Su única alternativa era poner su mente en blanco. Pero, ahí venía de nuevo, y sus zapatitos negros iban a pisar aquella blancura.
- ¿Te gustan los cruceros?
- Sí.
Pintó entonces unos rectángulos negros, ubicándolos paralelamente.
- Un crucero peatonal... ¿Y ahora qué sigue?
- Que tomes el timón y lo dirijas.
- Si esto no se puede manejar...
- Es porque tú estás encima.
- ¿Me estás diciendo gorda?
- No, pero duras más que una redonda.
- Y tú menos que una corchea...
- Así que ya sabes de música...
- Si todo lo ves música...
- ¿Y tú estás en mis ojos?
- Y entre las rayas de tus lentes rayados...
- Deja de seguir patinando que los rayarás más...
- ¿Y si salto?
Vieron dos ángulos de 45 grados tirados. Tal vez eran los restos de tantos triángulos que destruyeron en el camino. Formaron 90 grados, completaron el triángulo y con la tinta que derramaron pintaron la cajita de aquel problema de Geometría.
Crédito de la imagen: http://previews.123rf.com/images/NewAge/NewAge0709/newage070900004/1674937-Old-seasoned-boat-steering-wheel-isolated-on-white-background-Useful-for-leadership-and-skillful-man-Stock-Photo.jpg
viernes, 17 de junio de 2016
Historias a las 12.38 am
Trasto
Un alemán norteamericano, odia que le digan gringo, le da igual el fútbol y que su selección sea el actual campeón mundial. Le asombra los precios baratos del seguro de vida en Perú, de lo que cuesta el pasaje para subirse al tren eléctrico, y la mototaxi le asombra pero le gusta, considerando que es un buen vehículo para ir a trabajar.
- Las personas allá manejan, mínimo, a 180 km/h
- Vaya... Ahora ya entiendo por qué Schumacher fue campeón mundial.
- Y 7 veces.
-¿7 veces?
- Sí. Era el hombre más rico de Europa. Pero, al final quedó paralítico en un accidente esquiando. Ahora, ¿de qué te sirve tanto dinero en ese estado?
- Pero no puedo creer que la gente común vaya a tanta velocidad.
- Sí, pero también las muertes son diarias.
Al caminar por la avenida Miguel Iglesias, un tipo se resbala al pisar una botella de plástico.
-Aquí la basura mata mucha gente al año.
- Ya veo - me responde.
Para ilustrarlo, le conté que la semana pasada dos chatarreros se peleaban por la chatarra que había sacado de mi techo y que puse afuera de mi casa para una supuesta campaña de reciclaje que organizaba la municipalidad de mi distrito. Nunca llegaron. Mi basura era oro para esas dos personas. Unos panes, unos platos para levar a su familia. No te la des de tan bueno. Tal vez al final reciclaban para comprar un par de cervezas. Nada se sabe.
- Señor, disculpe, ¿este señor vive acá? - señalándome al otro que sacaba los palos.
- No. - respondí.
- ¿Ya ves? O' ya suelta ahí o' compare. Deja, deja ahí.
- Tas' loco, tú, ¿qué tienes? Yo conozco al dueño de la casa. Anda llámalo a Guillermo.
- No está- mentí para ahorrar conflictos con mi tío.- Eso es para el reciclaje de la municipalidad.
- ¿Ya ves? Ya suelta eso, oe', que yo soy de la municipalidad, tás' huevón.
- A ver tu carné...
La última imagen que tuve fue la los dos tipos pecheándose como dispuesto a pelear a muerte por esos trastos. Tirarse los trastos por la cabeza.
Al alemán le asustaba ver tanto basura, desorden y polución en la ciudad, y que dos personas se maten por basura. A mí me asustaba que los alemanes tengan dinero para autos y mueran en un arranque.

*******
Canicas
Me gusta la cumbia y me gusta que la bailes en las sábanas. ¿Qué más? Que seas tan helicoidal. ¿Qué más? Que te observo ahora mismo y no sé qué ropa llevas, pero sí qué clase de ojos y cabello vistes. ¿Qué más? Que tus nalgas sean tan independientes. ¿Qué más? Que tus ojos me recuerden a esas bolitas transparentes con las que jugaba de niño, esas que en el interior llevaban una ADN de color, mezcla de verde y amarillo, naranja y negro, azul y blanco... Y tantos colores más, simulando banderas de países que desconozco. ¿Qué más? Que seas de tantos países y a la vez de ninguno. ¿Qué más? Quedarme inconciente, como Schumacher, esquiando en mis labios sobre tu espalda. ¿Qué más? Que el concierto está por empezar y que aún nos quedemos mirándonos a 180 km/h. ¿Qué más? Que no entiendas mi trabajo y que aún sigas conmigo. ¿Qué más? Que esté en una calle oscura, de madrugada, y que tu nariz baje de un mototaxi a robarme besos. ¿Qué más? Que me dejes dibujarte trastes en tus pechos para practicar escalas hasta terminar como un trasto. ¿Qué más? Que me despierte erecto en la mañana y estés en el techo, en la pared, o en el ropero. ¿Qué más? Qué te estés acercando a mí como dos canicas a llevarme a la cocinita. ¿Qué más? Yo te pregunto a ti, ¿qué más?
*******
Un Si...
El guitarrista salía de la habitación en busca de su guitarra para empezar el concierto. Ya nadie estaba. El concierto se había acabado. Unos cuantos borrachos sentados, riéndose y hablando de política. Su guitarra no estaba. Miró a todos lados. Sí, estaba en una silla, su funda abierta, el cuerpo a medio salir, y la segunda cuerda rota. Preguntó por el culpable. Uno de ellos se rió y alzó las cejas en dirección de un tipo. Te dije que no la agarraras, ¿ya ves? El tipo, levantó su cabeza y miró al guitarrista. Le pidió disculpas, que estuvo probando algunos punteos y se rompió. No. No se rompió. Tú lo rompiste. Son 20 lucas. ¿Qué? Pero si es una cuerda, man. Las cuerdas no te la venden sueltas, no las que yo uso. Te puedo conseguir...
En ese instante, el guitarrista recordó todos los Si que pronunció en su vida, en aquellas suposiciones de ideas que lo acompañaban en su habitación, en los buses, en los viajes, en las conversaciones, en los bares, en la pista, en las camas, en los mensajes de texto, en los platos de pollo a la brasa, en las tortillas de marihuana, en las oscuridades, en los días, en las tardes, en los rulos, en los baños, en las ventanas, en las agendas... Todos Si's perdidos. También en los Sí que les fueron negados. Un Si roto esta noche, no podría soportarlo más.
- Me das los 20 soles o te rompo la cabeza con la guitarra, reconchatumadre.
Créditos de la foto del reciclador: https://adobe49.files.wordpress.com/2012/01/fotos-tradicionales-002.jpg
Crédito de la foto de las canicas: http://orig12.deviantart.net/76d7/f/2009/224/1/3/marbles_toy_by_jonnathon.jpg
Un alemán norteamericano, odia que le digan gringo, le da igual el fútbol y que su selección sea el actual campeón mundial. Le asombra los precios baratos del seguro de vida en Perú, de lo que cuesta el pasaje para subirse al tren eléctrico, y la mototaxi le asombra pero le gusta, considerando que es un buen vehículo para ir a trabajar.
- Las personas allá manejan, mínimo, a 180 km/h
- Vaya... Ahora ya entiendo por qué Schumacher fue campeón mundial.
- Y 7 veces.
-¿7 veces?
- Sí. Era el hombre más rico de Europa. Pero, al final quedó paralítico en un accidente esquiando. Ahora, ¿de qué te sirve tanto dinero en ese estado?
- Pero no puedo creer que la gente común vaya a tanta velocidad.
- Sí, pero también las muertes son diarias.
Al caminar por la avenida Miguel Iglesias, un tipo se resbala al pisar una botella de plástico.
-Aquí la basura mata mucha gente al año.
- Ya veo - me responde.
Para ilustrarlo, le conté que la semana pasada dos chatarreros se peleaban por la chatarra que había sacado de mi techo y que puse afuera de mi casa para una supuesta campaña de reciclaje que organizaba la municipalidad de mi distrito. Nunca llegaron. Mi basura era oro para esas dos personas. Unos panes, unos platos para levar a su familia. No te la des de tan bueno. Tal vez al final reciclaban para comprar un par de cervezas. Nada se sabe.
- Señor, disculpe, ¿este señor vive acá? - señalándome al otro que sacaba los palos.
- No. - respondí.
- ¿Ya ves? O' ya suelta ahí o' compare. Deja, deja ahí.
- Tas' loco, tú, ¿qué tienes? Yo conozco al dueño de la casa. Anda llámalo a Guillermo.
- No está- mentí para ahorrar conflictos con mi tío.- Eso es para el reciclaje de la municipalidad.
- ¿Ya ves? Ya suelta eso, oe', que yo soy de la municipalidad, tás' huevón.
- A ver tu carné...
La última imagen que tuve fue la los dos tipos pecheándose como dispuesto a pelear a muerte por esos trastos. Tirarse los trastos por la cabeza.
Al alemán le asustaba ver tanto basura, desorden y polución en la ciudad, y que dos personas se maten por basura. A mí me asustaba que los alemanes tengan dinero para autos y mueran en un arranque.

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Canicas
Me gusta la cumbia y me gusta que la bailes en las sábanas. ¿Qué más? Que seas tan helicoidal. ¿Qué más? Que te observo ahora mismo y no sé qué ropa llevas, pero sí qué clase de ojos y cabello vistes. ¿Qué más? Que tus nalgas sean tan independientes. ¿Qué más? Que tus ojos me recuerden a esas bolitas transparentes con las que jugaba de niño, esas que en el interior llevaban una ADN de color, mezcla de verde y amarillo, naranja y negro, azul y blanco... Y tantos colores más, simulando banderas de países que desconozco. ¿Qué más? Que seas de tantos países y a la vez de ninguno. ¿Qué más? Quedarme inconciente, como Schumacher, esquiando en mis labios sobre tu espalda. ¿Qué más? Que el concierto está por empezar y que aún nos quedemos mirándonos a 180 km/h. ¿Qué más? Que no entiendas mi trabajo y que aún sigas conmigo. ¿Qué más? Que esté en una calle oscura, de madrugada, y que tu nariz baje de un mototaxi a robarme besos. ¿Qué más? Que me dejes dibujarte trastes en tus pechos para practicar escalas hasta terminar como un trasto. ¿Qué más? Que me despierte erecto en la mañana y estés en el techo, en la pared, o en el ropero. ¿Qué más? Qué te estés acercando a mí como dos canicas a llevarme a la cocinita. ¿Qué más? Yo te pregunto a ti, ¿qué más?
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Un Si...
El guitarrista salía de la habitación en busca de su guitarra para empezar el concierto. Ya nadie estaba. El concierto se había acabado. Unos cuantos borrachos sentados, riéndose y hablando de política. Su guitarra no estaba. Miró a todos lados. Sí, estaba en una silla, su funda abierta, el cuerpo a medio salir, y la segunda cuerda rota. Preguntó por el culpable. Uno de ellos se rió y alzó las cejas en dirección de un tipo. Te dije que no la agarraras, ¿ya ves? El tipo, levantó su cabeza y miró al guitarrista. Le pidió disculpas, que estuvo probando algunos punteos y se rompió. No. No se rompió. Tú lo rompiste. Son 20 lucas. ¿Qué? Pero si es una cuerda, man. Las cuerdas no te la venden sueltas, no las que yo uso. Te puedo conseguir...
En ese instante, el guitarrista recordó todos los Si que pronunció en su vida, en aquellas suposiciones de ideas que lo acompañaban en su habitación, en los buses, en los viajes, en las conversaciones, en los bares, en la pista, en las camas, en los mensajes de texto, en los platos de pollo a la brasa, en las tortillas de marihuana, en las oscuridades, en los días, en las tardes, en los rulos, en los baños, en las ventanas, en las agendas... Todos Si's perdidos. También en los Sí que les fueron negados. Un Si roto esta noche, no podría soportarlo más.
- Me das los 20 soles o te rompo la cabeza con la guitarra, reconchatumadre.
Créditos de la foto del reciclador: https://adobe49.files.wordpress.com/2012/01/fotos-tradicionales-002.jpg
Crédito de la foto de las canicas: http://orig12.deviantart.net/76d7/f/2009/224/1/3/marbles_toy_by_jonnathon.jpg
miércoles, 15 de junio de 2016
1.41 am
Tienes un gustito a paraíso
etérea
Aún tu estricnina
merodea por mi carótida
Tu imagen me asalta
y me lleva a un paseo por el cementerio
Olvidaste tu sombra
No te preocupes
En las noches la cubro
y duerme a mi lado
Oigo
el roce de nuestros párpados
Un millar de abejas
alojadas en los pelos de mi pecho
Un cocodrilo de mascota
y no vuelvo a joder
Carbonizarme
en tus abrazos
Después de mentirte
el espejó me miró
y se suicidó de repugnancia
Saltos isócronos
provocabas
en mi piel
y moría desollado
La ciudad se destruye
Transmigro
en caracol
me deslizo por un tallo
y mi baba
empapa la raíz
etérea
Aún tu estricnina
merodea por mi carótida
Tu imagen me asalta
y me lleva a un paseo por el cementerio
Olvidaste tu sombra
No te preocupes
En las noches la cubro
y duerme a mi lado
Oigo
el roce de nuestros párpados
Un millar de abejas
alojadas en los pelos de mi pecho
Un cocodrilo de mascota
y no vuelvo a joder
Carbonizarme
en tus abrazos
Después de mentirte
el espejó me miró
y se suicidó de repugnancia
Saltos isócronos
provocabas
en mi piel
y moría desollado
La ciudad se destruye
Transmigro
en caracol
me deslizo por un tallo
y mi baba
empapa la raíz
lunes, 6 de junio de 2016
English thoughts by un peruviano...
You should always have space for mellow and hard kisses...
Everything was unwittingly loving...
Everything was unwittingly loving...
jueves, 19 de mayo de 2016
La duda atrasa
Sin deméritos
Sin envidias
En silencio
Y con la meta en la mira
Entrega es lo que se necesita
Sin importar las penas del alma
Ni los deseos del otro
sean positivos o negativos
Hazlo, corre, canta
que la duda atrasa
En tiempos donde el "visto" desespera
No me culpes si te desvisto en mis quimeras
Sin envidias
En silencio
Y con la meta en la mira
Entrega es lo que se necesita
Sin importar las penas del alma
Ni los deseos del otro
sean positivos o negativos
Hazlo, corre, canta
que la duda atrasa
En tiempos donde el "visto" desespera
No me culpes si te desvisto en mis quimeras
jueves, 5 de mayo de 2016
Perillas

Ritmo es lo más importante cuando usas pedales. Me refiero a los efectos para guitarra. Algo tenían ese día que no quería soltarlos. Hallar el movimiento exacto de las perillas para acoplarme a tu tempo. Imaginé un par de veces que las perillas eran tus pezones. Quién sabe qué efectos tendrán. Decía que ritmo es lo más importante para usar pedales. No importa la armonía si lo que se quiere es crear ambiente. Ambiente de fiebre, de ideas morbosas, de calor de invierno, de pan con dos ojos negros y un palito de anticucho dentro, con un gato que muerde cannabis, y de una ampolla reventada que derrama negras y corcheas. Es aleccionador que el guitarrista suelte la guitarra y se la de a alguien que nunca la ha tocado. Benson, siendo lo que es, aprendía de sus alumnos tanto que le daba vergüenza cobrarles. Yo tampoco cobraría a quien me muestra su ritmo y su canto.
Hay algo extraño dentro de aquella exploración abordo de las perillas: es que nunca hice ese viaje con alguien hasta elevarme. La costumbre de hacerlo solo te hace creer que lo más importante es solo, tú solo, solo, el solo de guitarra. También es importante la rítmica y el acompañamiento. Tu rítmica y tu acompañamiento.
Y una perilla
o una perita
chiquilla o
chiquita
chorrito o
chorrillo
da lo mismo
si me mordidas
y si te ritmo
lunes, 2 de mayo de 2016
Movilización

La quietud no permite producir
Te vuelve roca
y al final cada gota perezosa
te puede partir
El culo es de los pocos entes
que sin moverse
son admirables
y que apetecen
¿Y si se mueven?
Irresistibles
Por eso
muévete
Sé irresistible
encanta
produce
arremete
domingo, 1 de mayo de 2016
Lo que pasa es que no te la crees
Créeme cuando te digo que los graffitis vienen embotellados
Que la sombra es una chica hermosa que quiere tenerte a solas
Que se puede cantar y tocar cajón de espaldas a la luz
Que el carro avanza solo, pero eres tú quien acelera o desacelera y haces los cambios desde la primera
Que la planta crece con amor y los chicos improvisarán frases cuando pasen por tu calle llena de arte
Que la sombra es una chica hermosa que quiere tenerte a solas
Que se puede cantar y tocar cajón de espaldas a la luz
Que el carro avanza solo, pero eres tú quien acelera o desacelera y haces los cambios desde la primera
Que la planta crece con amor y los chicos improvisarán frases cuando pasen por tu calle llena de arte
martes, 26 de abril de 2016
Superstición
La superstición comenzó desde que te vi. Caminas con tus libros en la mano por un patio de cemento donde la flora aparece por ti. Un minuto. Nunca me mirabas, nunca. Ni un segundo. Avanzabas y todo cemento de nuevo. Nunca te ibas de mis pupilas. Volteaba y te imaginé en mi cama.
La superstición comenzó desde que te vi. Cerca a una planta de cannabis con barba te encuentras. Nos presenta y sonríes. Sonrisa de incienso, de colores chicha, de diablada, de rock afroperuano, de falta espacio, pero pégate más acá, a mi costado. ¿Y la planta? Se quedó afuera, le dio flojera. No le gusta que me guste pegarme a ti.
Bajar las escaleras de una sucia casona luego de tocar. 4 de la mañana, poca gente, ninguna conversación inteligente. Cervezas que van y vienen y tú, por qué no sacas a bailar. No pasa nada, no hay con quién. ¿Y ella? La superstición comenzó desde que te vi. Nadie me importó más en la pista de baile. Tu pantalón blanco que hacían bailar mis ojos. Otra vez tu sonrisa de luces rojas, verdes y moradas, oscura que combina con tus lunares. Bailas muy bien. Pegarme a ti me provoca erecciones. Te gusta y te pegas más. Volteo y, nadie. Tú y yo. Vamos. A la hora de subir al taxi ya no estás.
Es superstición que te aparezcas a la 1 de la mañana en mi fiesta y te abras paso sobre mí con tu mirada. Verte luego en la barra, invitarte un trago y me digas que quieres ser puta y bailar en un tubo. Te digo que me avises dónde para ser tu cliente. Te ríes. Cada vez que lo haces me tomo un trago para intentar saltar la barra y besarte. Te vas a bailar y después te veo, ¿ya? Bebo y bebo. Me cruzó con amigos. Me saludan, me abrazan, me invitan a fumar. Quiero entrar al baño. Cerrado. Sales. Me dices que está chévere, que te diviertes, que te gusta, que me gustas, que te vas para atrás y que te beso, que me inclino y cae la madera, el árbol, las aves despegan del nido, la mandarina se queda sin pepas, el ron que se destila y coge tu color. ¿Por qué cierras los ojos? Los abres y te quiero, te quiero volver a ver.
(Continuará)
La superstición comenzó desde que te vi. Cerca a una planta de cannabis con barba te encuentras. Nos presenta y sonríes. Sonrisa de incienso, de colores chicha, de diablada, de rock afroperuano, de falta espacio, pero pégate más acá, a mi costado. ¿Y la planta? Se quedó afuera, le dio flojera. No le gusta que me guste pegarme a ti.
Bajar las escaleras de una sucia casona luego de tocar. 4 de la mañana, poca gente, ninguna conversación inteligente. Cervezas que van y vienen y tú, por qué no sacas a bailar. No pasa nada, no hay con quién. ¿Y ella? La superstición comenzó desde que te vi. Nadie me importó más en la pista de baile. Tu pantalón blanco que hacían bailar mis ojos. Otra vez tu sonrisa de luces rojas, verdes y moradas, oscura que combina con tus lunares. Bailas muy bien. Pegarme a ti me provoca erecciones. Te gusta y te pegas más. Volteo y, nadie. Tú y yo. Vamos. A la hora de subir al taxi ya no estás.
Es superstición que te aparezcas a la 1 de la mañana en mi fiesta y te abras paso sobre mí con tu mirada. Verte luego en la barra, invitarte un trago y me digas que quieres ser puta y bailar en un tubo. Te digo que me avises dónde para ser tu cliente. Te ríes. Cada vez que lo haces me tomo un trago para intentar saltar la barra y besarte. Te vas a bailar y después te veo, ¿ya? Bebo y bebo. Me cruzó con amigos. Me saludan, me abrazan, me invitan a fumar. Quiero entrar al baño. Cerrado. Sales. Me dices que está chévere, que te diviertes, que te gusta, que me gustas, que te vas para atrás y que te beso, que me inclino y cae la madera, el árbol, las aves despegan del nido, la mandarina se queda sin pepas, el ron que se destila y coge tu color. ¿Por qué cierras los ojos? Los abres y te quiero, te quiero volver a ver.
(Continuará)
lunes, 25 de abril de 2016
Pro for ma
Cada paso que das no te acerca a algo
sino a alguien
No se muerde sólo cuando se come
sino también cuando se ama
Mentir es humano
y el humano es una mierda
Prometer por mensaje de texto
es como limpiarse el culo
Fumar
y perder la faringe
Caminar kilómetros en sandalias
luego que todo se acabó
llegar a tu casa
meterte a la cama
sin lavarte los pies
Un poco de alcohol
cagar vino
Masturbarse
y eyacular aire
Querer estar con alguien
y a la vez con nadie
Vivir juntos
hasta que la saliva se acabe
Tu condena
que el otro no sonría cuando se tomen foto juntos
Crear canciones
solo
en alguna carretera
de otro país
para alguien que fue una perra
Reírte
porque ya todo lo perdiste
Un incienso de manzana
cuando quieres algo dulce en tu casa
¿Por qué pones esa cara?
Nunca me voy a ir de tu lado
Me alegra verte de nuevo
pero lo nuestro fue sólo sexo
Eres lo peor que me ha pasado en la vida
No me dejes nunca
Te has ganado todo mi amor
Yo que tú no me aparezco nunca más
¿Si nunca pasa el carro?
La pista es suficiente para hacer el amor
Descarguemos un libro
antes que me beses
Nadie me había besado tanto
¿Y tus labios?
Te los puedo dar de vuelto
Si me pagas con billetes de vente
en mí
Todavía no lo prendas
Hay escolares
Nos pueden pedir
El gallo patea
y canta bossa nova
Musicaliza
con música propia
¿Me vas a dejar en paz?
Sal de mi espalda en la madrugada
Tírate por la ventana
¿Por qué se separan
si se aman tanto?
Mi inquietud es tanta
que revive a mis piernas con calambre
Imagen de la película Gandahar: https://www.youtube.com/watch?v=My7yQaP5FlM
sino a alguien
No se muerde sólo cuando se come
sino también cuando se ama
Mentir es humano
y el humano es una mierda
Prometer por mensaje de texto
es como limpiarse el culo
Fumar
y perder la faringe
Caminar kilómetros en sandalias
luego que todo se acabó
llegar a tu casa
meterte a la cama
sin lavarte los pies
Un poco de alcohol
cagar vino
Masturbarse
y eyacular aire
Querer estar con alguien
y a la vez con nadie
Vivir juntos
hasta que la saliva se acabe
Tu condena
que el otro no sonría cuando se tomen foto juntos
Crear canciones
solo
en alguna carretera
de otro país
para alguien que fue una perra
Reírte
porque ya todo lo perdiste
Un incienso de manzana
cuando quieres algo dulce en tu casa
¿Por qué pones esa cara?
Nunca me voy a ir de tu lado
Me alegra verte de nuevo
pero lo nuestro fue sólo sexo
Eres lo peor que me ha pasado en la vida
No me dejes nunca
Te has ganado todo mi amor
Yo que tú no me aparezco nunca más
¿Si nunca pasa el carro?
La pista es suficiente para hacer el amor
Descarguemos un libro
antes que me beses
Nadie me había besado tanto
¿Y tus labios?
Te los puedo dar de vuelto
Si me pagas con billetes de vente
en mí
Todavía no lo prendas
Hay escolares
Nos pueden pedir
El gallo patea
y canta bossa nova
Musicaliza
con música propia
¿Me vas a dejar en paz?
Sal de mi espalda en la madrugada
Tírate por la ventana
¿Por qué se separan
si se aman tanto?
Mi inquietud es tanta
que revive a mis piernas con calambre
Imagen de la película Gandahar: https://www.youtube.com/watch?v=My7yQaP5FlM
jueves, 21 de abril de 2016
Rayones
Hoy extraño esas mañanas
donde apenas abría los ojos
volteaba a verte
y te abrazaba
Si hacía mucho calor
te soltaba
pero tu mano nunca
nunca
Me acercaba
escondiendo mi cabeza
en tus pechos
queriendo eliminar mi aliento
seco seco
para beber de ti
Tú eras mi jugo especial
mi toalla
mi ducha
mi pasta
mi quinua
mi maca
Eras sentada y sentimiento
eras mi verdadero despertar
descarga
la línea que completaba el círculo
mi descarga completa
Un beso
de paradero a paradero
hacían el viaje más placentero
Hoy amanece
y el sol necesita
de tus
rayos...
cuánto te extraño.
miércoles, 20 de abril de 2016
Waldo Vehinte
Nos dimos cuenta que cruzar la pista ya no era riesgoso, sino divertido y parte de lo cotidiano. La vida misma con sus apuros fueron aniquilando semáforos y señalizaciones. Los cruceros peatonales se ahogaban en ese mar negro por falta de pasajeros. El claxon era un disparo para que empiece la carrera: en sus marcas, listos, fuera. Fue así cómo el cruzar la pista se convirtió en un deporte nacional. Lo habíamos inventado. Lo practicaban todos, no había límite de edad, sólo hacía falta un poco de velocidad y viveza. Pronto se formalizó y se hicieron competencias a nivel nacional. Ya teníamos pistas exclusivamente para personas que quisieran practicar este deporte. Se pusieron todo tipo de autos a disposición como parte del reto. Los más aplaudidos eran aquellos que superaban cruzar la pista ante la venida de un bus, un trailer o cualquiera máquina de esas grandes e intimidadoras. Lo más "fácil" eran bicicleta, mototaxis, motos y ticos. Al ser un deporte era una disciplina. Aquellos que lo tomaron en serio entrenaban horas. Los que no se atrevían eran simples espectadores formando filas en las veredas. A veces uno se animaba y cruzaba. Los canales de televisión vieron una oportunidad de negocio al transmitir este nuevo deporte. Sin embargo las calles nunca dejaron de ser visitadas. Era fácil ver estos espectáculos a la vuelta de cada esquina. Para qué ver la televisión si podías verlo en vivo y en directo. Se comenzó entonces a poner más interesante y a complicar dicho deporte. Ya no sólo se tomaba en cuenta el tamaño del auto, sino también la distancia entre el deportista y la máquina. Mientras más cerca esté el auto y el deportista empiece a correr, más puntos y más valoración por parte del jurado. Algunos se lastimaron las piernas. Otros los tobillos. Otros heridos. Otros muertos. También se tomaba en cuenta la velocidad con la que venía el auto. No era lo mismo cruzar cuando se te viene un auto a 60 kilómetros por hora que a 130. El ancho de la pista también. Morir era respeto. Morir en un deporte lo fue siempre.
Se construyeron espacios especiales. Se escuchó un día un noticiero internacional donde se hizo un reportaje de este deporte y lo denominaban Crossing Street. Acá le decían Crosinistrit. Los Crosinistritas fueron auspiciados. Se escuchaban millones por aquí, millones por allá; mujeres, autos y otros lujos. La mujer es un lujo pues abarca también algunos de los sinónimos de lujo: riqueza, grandiosidad, exhuberancia y abundancia. Algunos Crosinistritas vendían sus autos o contrataban chofer.
(El escritor de esta historia comenzó a sentir envidia de los Crosinistritas. Nunca tuvo problemas para cruzar la pista. Quiso practicar para competir y salir de su estado de precariedad, pero murió en su intento de practicar el Crossing Street. Falleció el 20 de abril del 2016.)
Feliz día, Waldo Vehinte, por lograr continuar la historia con tu muerte. Quiere decir que nunca moriste. Quiere decir que nunca morirás. Aunque también puede ser que hayas ido a aventarte a un carro y morir por no soportar tantas mentiras y comenzar de nuevo.

Crédito de la imagen: http://www.24horas.cl/incoming/article1395537.ece/ALTERNATES/w1024h768/atropello.jpg
Se construyeron espacios especiales. Se escuchó un día un noticiero internacional donde se hizo un reportaje de este deporte y lo denominaban Crossing Street. Acá le decían Crosinistrit. Los Crosinistritas fueron auspiciados. Se escuchaban millones por aquí, millones por allá; mujeres, autos y otros lujos. La mujer es un lujo pues abarca también algunos de los sinónimos de lujo: riqueza, grandiosidad, exhuberancia y abundancia. Algunos Crosinistritas vendían sus autos o contrataban chofer.
(El escritor de esta historia comenzó a sentir envidia de los Crosinistritas. Nunca tuvo problemas para cruzar la pista. Quiso practicar para competir y salir de su estado de precariedad, pero murió en su intento de practicar el Crossing Street. Falleció el 20 de abril del 2016.)
Feliz día, Waldo Vehinte, por lograr continuar la historia con tu muerte. Quiere decir que nunca moriste. Quiere decir que nunca morirás. Aunque también puede ser que hayas ido a aventarte a un carro y morir por no soportar tantas mentiras y comenzar de nuevo.

Crédito de la imagen: http://www.24horas.cl/incoming/article1395537.ece/ALTERNATES/w1024h768/atropello.jpg
miércoles, 2 de marzo de 2016
Camino al velorio
He sido frío siempre para los velorios. No me gusta
para nada. La última vez que fui a uno terminé chupando con mi amigo y su
viejo. Pero mi amigo no había perdido ningún familiar. El que murió fue la
abuela de su esposa Flor. Murió aquella señora que vendía unos ricos anticuchos
en mi barrio. Siempre le compraba. Desde pequeño me ha encantado comer en la
calle, todo lo sazonao, salao y grasoso. “Qué vas a llevar hoy, Elio?”. Me
encantaba todo. “Combinao, por favor”. Anticucho con pancita y sus papas
sancochadas calentadas en la parrilla. Todo el fuego le saltaba en la cara, se
encendía, roja. Uno que estaba al frente podía ver todo eso. A mí me encantaba
ese espectáculo. El humo la quería tapar pero ella siempre ahí, echando aire,
soplando, moviendo, echando aceite, seria, sus ojos abiertos, aguantando todo.
Vivía al frente de mi casa y siempre me veía llegar, jugar o lo que fuere. Se
molestaba cuando le daba comida a su perro, el Surqui. Un perro negro y flaco,
que cuando corría la parte de atrás de su cuerpo, la mitad, corría
paralelamente a la otra mitad de adelante. No sé cómo hacía pero corría rápido.
Yo le daba comida siempre. Si no era anticucho, le daba comida de mi gato, de
mis perros o lo que haya. Incluso llegué a comprarle comida del mercado. Le
sacaba las garrapatas con los ganchos que quedaban en el cordel de mi ropa. Me
gustaba ver cómo esos puntos negros, esas pasas no arrugadas reventaban de
sangre dejando una gran mancha roja en el piso. Una vez saqué una y la solté. Se
movía aún. La dejaba unos pasos y la pisaba. Los parásitos dan asco y merecen
morir. Ese perro comía poco, andaba la mayoría del tiempo en la calle y encima
le quitaban su sangre. Lo quería mucho. Sólo que no le gustaba el agua, olía
feo. Pero era suave y tranquilo. Cuidaba el barrio y ladraba a desconocidos.
“¿Te estás yendo a una fiesta o a un velorio?”
Estaba con una casaca amarilla, un pantalón rojo vino,
y unas zapatillas con los colores de la bandera de Jamaica. 'Claro, pues,
casaca amarilla'. Volteé y mi tió estaba de pantalón gris y una casaca marrón.
Tal vez lo más elegante que llevo es mi cabeza, combinación de blanco y negro
por las canas. Como esos tonos elegantes norteamericanos que uno ve por
películas e internet, Black & White party. Sí, al final eso creo que es mi
cabeza: party. Pero no voy a ningun party, voy a un velorio. Siempre hago
fiesta en mi cabeza, con mis amigas, las ideas.
Digo todo esto pues hoy es el velorio de un tío que ha
fallecido. Se llama Juan. No sabría qué decir. Ahora me acuerdo de su risa, por
ejemplo. Es igualita a la de mi abuelo. Los dos hermanos y de la selva. Me
hablaba un poco y me hacía bromas en doble sentido con mi abuelo. Yo me reía
también porque entendía lo que decían. Aunque a veces hablaban con palabras selváticas.
Shegue y Moshaco son tal vez las dos palabras que más se me quedaron.
“Su casa queda en San Martín, San Germán... Paralela a
la avenida Perú, pasando, al fondo, terminando... Por Plaza Norte, referencia.
Hay una avenida principal que no me acuerdo.”
Yo no sabía a dónde iba pero prestarle atención al
camino no quería. Es el camino por donde siempre paso para ir al Centro cuando
voy en taxi. Quería escribir, contar por qué se me han quedado más esas dos
palabras.
Hace tiempo tenía dos gatos. Eran tres en realidad,
pero a uno le puse Stalin. Los otros dos eran Shegue y Moshaco. Shegue era blanco, cariñoso. Pero
Shegue significaba miedoso, que no se atreve, que se paltea, que arruga,
asustadizo. Moshaco era mujeriego, pendejazo. Sin embargo Moshaco era como
Garfield, del mismo color, gordo y mujeriego tal vez pues venía seguido arañado
y sangrando.
“Shegue jajaja... Puta qué pendejo, hermano. Cómo se va
a llamar así tu gato. Y el otro Moshaco, qué desgraciao...”, decía mi tío Juan
y mi abuelo se reía. Los dos reían y bromeaban al respecto.
Otra cosa que me acuerdo de él es el día que borracho
se fue al baño y se sentó a cagar sin bajarse el pantalón. Mi familia lo dejó
durmiendo ahí. Al día siguiente creo que se bañó y se fue temprano.
“Tomás Valle. Tomás Valle era. Ya llegamos, ya,
practicamente.”
Había terminado 'Baby I love you way' de Peter
Frampton. Ya llegábamos y no sabía qué decir. Si me dicen 'unas palabras' diría
Shegue, Moshaco, y un pantalón lleno de caca, como define la vida Canserbero.
Ya llegamos. Ya llegaré también, tío.
Ir
escuchando:
De
la vida como película y su tragedia, comedia y acción / Canserbero: https://www.youtube.com/watch?v=rHQWP-NKgrc
Baby I love your way / Peter Frampton: https://www.youtube.com/watch?v=0gjWcnJLIZ0
viernes, 26 de febrero de 2016
Mañanas sin flojera...
Desayuno
De pronto despertamos y no estabas a mi lado. Un parpadeo no te trae de vuelta. Otro y no pareces. Escucho el agua que cae de la ducha e imagino cómo se deslizan las gotas en tu piel. Envidio a la que cae por tu derrier, envidio a la que cae por tu cadera, la que se avienta a tu ombligo, la que se aferra a tus pezones, la que moja tu cuello y tu sexo, la que te tapa el oído cuando te digo que ya es tarde.
Vienes al cuarto y la toalla te estorba. Nada puede estorbarme al abrazarte ni al besarte. Bebo tus gotas como Jugo especial. Desalojo las que interrumpen la escucha de mis te quiero. Les ahorro el sufrimiento a las que se aferraban en tus pechos. Tal vez no era envidia, sino celos. Los celos mueren sólo cuando libo de tu cuerpo.
Ya las gotas me marean.
Tu rostro se pierde.
Siento que alguien debe mantenerse
erguido y caminar hasta el borde d
e
l
ab
is
m
o…
Las caídas nunca tienen retorno, la mía no tenía final. Adoraba caer. Sentir que llegaba al final, pero no. Seguimos hasta continuar y tumbar finales. Tus dientes apretando tus labios generaban curvas emocionantes al cruzarlas con velocidad. Todo era fuerza y azote del alma. Todo era cabalgar en una acera y no tocar jamás los arbustos. Quién fuera sino tú para hallar la dirección.
El tiempo apura. Hay cosas que hacer.
De pronto despertamos y no estabas a mi lado. Un parpadeo no te trae de vuelta. Otro y no pareces. Escucho el agua que cae de la ducha e imagino cómo se deslizan las gotas en tu piel. Envidio a la que cae por tu derrier, envidio a la que cae por tu cadera, la que se avienta a tu ombligo, la que se aferra a tus pezones, la que moja tu cuello y tu sexo, la que te tapa el oído cuando te digo que ya es tarde.
Vienes al cuarto y la toalla te estorba. Nada puede estorbarme al abrazarte ni al besarte. Bebo tus gotas como Jugo especial. Desalojo las que interrumpen la escucha de mis te quiero. Les ahorro el sufrimiento a las que se aferraban en tus pechos. Tal vez no era envidia, sino celos. Los celos mueren sólo cuando libo de tu cuerpo.
Ya las gotas me marean.
Tu rostro se pierde.
Siento que alguien debe mantenerse
erguido y caminar hasta el borde d
e
l
ab
is
m
o…
Las caídas nunca tienen retorno, la mía no tenía final. Adoraba caer. Sentir que llegaba al final, pero no. Seguimos hasta continuar y tumbar finales. Tus dientes apretando tus labios generaban curvas emocionantes al cruzarlas con velocidad. Todo era fuerza y azote del alma. Todo era cabalgar en una acera y no tocar jamás los arbustos. Quién fuera sino tú para hallar la dirección.
El tiempo apura. Hay cosas que hacer.

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