miércoles, 25 de noviembre de 2015

Estamos atraZados


Hace unos días recorrí toda la avenida Los Héroes de mi distrito (12 cuadras grandes) para ver qué encontraba. Hallé muchas cosas a las que les tomé fotos y que me llamaban a la reflexión acerca de mi ciudad ( y que estoy preparando una crónica extensa para describirlas). Entre ellas estaban estos cartelitos que me perseguían y me hablaban desde cada poste cada ciertos metros en mi caminar. ¿Quién pega con tanto afán estos carteles? Todos eran similares, misma letra, mismo color, hasta mismo número. ¿Ese señor no tiene clientes o quiere más plata? Probablemente la segunda. Todo el mundo quiere plata y ganar más. ¿Cómo se llamará? ¿Dónde estudió? ¿Qué seguridad ofrece para aquellas que recurran a sus servicios? Si lo pega tan libremente y con tanta insistencia es porque no le da vergüenza su trabajo. Me imagino que hasta se enorgullece porque sabe que lo hace bien, como cualquiera de nosotros que ofrece un servicio y quiere que lo contraten. Le di una ojeada al Código Penal peruano donde, del artículo 114 al 120, explica (aunque un poco confuso) que el aborto está penado en las siguientes:
Si la mujer decide abortar por decisión propia, presa;
si es consentido, presos;
sin consentimiento, preso;
si es preterintencional (con violencia pero sin el "propósito de causarlo") (?), preso;
si es terapéutico, no es punible si es para salvar la vida de la gestante o guardar su salud;
si es violada, o inseminada artificialmente sin consentimiento, presos;
si el bebé tiene taras físicas o psíquicas, presos.
Entonces, ¿por qué tanta libertad con este trabajo que se ofrece en cada poste en la calle? ¿por qué tantas restricciones? ¿la mujer no es lo suficientemente capaz y pensante como para decidir si quiere o no tener un bebé, sea cual sea la condición? ¿por qué la siguen cagando, señores apristas, fujimoristas y pepecistas?
Yo sólo creo en la libertad de las personas por decidir a hacer con su cuerpo y su vida lo que ellos quieran, siempre que no incomoden a los demás. ¿Incomoda abortar? Más incomoda que traigan más hijos no deseados a este mundo. ¿Que la religión? ¿Se creen Dios para actuar como creen que lo haría él? ¿Ustedes se encargarán de aquellos seres que vendrán?
Al menos sé el porqué de tantos cartelitos: porque hay un grupo que no está de acuerdo con la ley y quiere abortar, pese a arriesgar su vida y que no quieren irse presas por ejercer uno de los derechos más elementales y fundamentales del ser humano: el de decidir libremente.

martes, 24 de noviembre de 2015

La cañita

El líquido se acabó 
botella vacía 
una cañita que ya no cambiaba de color
en cada sorbo
de la señorita

Por la ventana volaron
en la pista se acabó la unión
botella por un lado 
cañita por el otro

La cañita rodaba
por la velocidad
que la empujaba
por el rum rum
que la asustaba

Toda blanca ella
en medio del desierto negro
nadie con quién juntarse
la botella ya sin aire

De pronto halló una línea blanca
aquella que separa los carriles
era como ella
sólo que más grande
más gruesa

Le preguntó qué hacía ahí
la línea le explicó su función
la cañita se sorprendió
la línea le dijo que no era para tanto
que igual nadie la respeta y siguen habiendo accidentes
la cañita entonces le explicó lo que hacía
la línea la envidió
la cañita le dijo que no era para tanto
que sólo sirve para un rato y luego termina en la calle

Así 
la cañita envidió la vida útil de la línea
Así 
la línea envidió la suerte de la cañita 
de probar unos labios
al menos una vez en su vida



jueves, 19 de noviembre de 2015

Chico vacilón

Oye, chiquilla, no te mandes así (bis)

Cómo es eso que te quieres casar
Cómo es eso que me quieres amarrar
Cómo es eso que le hablaste de mí... 
A tu papáááá... 
Pregúntale primero si nos puede mantener (bis)

Yo no sé trabajar, sólo sé vacilar
me gusta enamorar, pero no trabajar (bis)

Dos chiquillos jugando en un sofá cerca a la ventana de un segundo piso. Los besos en un momento llegan a aturdir y a perder la cordura. Se les olvida que hay más gente en la casa. El mueble está metido, levemente, y una pared es cómplice de ellos. La desventaja es que no pueden ver si alguien viene o no. Qué importa. Él sigue cepillando los labios vaginales de ella con los dedos. Ella trata de estar atenta por si alguien viene, abriendo las piernas, pero la excitación le gana. Sus ojos se voltean como buscando un espacio en el techo para echarse con él. Estira su mano para agarrarse de las piernas de él, pero se topa con su pene erecto. Lo soba y ahora los dos se cepillan. Aún es temprano, nadie va a la cama a las 6 de la tarde. Tampoco podrían. ¿Cómo hacerlo? Dos chiquillos, ella de 14 y él de 17. ¿Cómo es eso que se la quieres meter? No te mandes así, chiquillo. ¿Crees que te van a mantener? Su papá vive en Estados Unidos, sí. Te sacó a comer con ella, sí. Te deja pasar a la casa, sí. No es motivo suficiente para que se la metas. Los dos, virgen y casto, apenas vieron el acto amatorio en películas porno. Se adelantaron a su tiempo. Se adelantaron a las barreras que les ponía el mundo virtual. Se conocieron por una red social y ahora están sentados en un sofá. Ella poniéndose buzo para que él la pueda sobar mejor. Él sobándole el culo y pidiéndole que se la chupe. A ella no le gusta, tiene que traer una botella con agua para hacerlo. A él no le pone mucho. Mejor que se monte encima y tengan sexo con ropa. ¿Más allá? Le pide que se volteé, que es la manera más fácil. Ella lo hace, se quiebra. Él ve toda una masa negra redonda la cual tiene que destapar. Esa imagen lo excita demasiado, se le pone muy dura. Ella le dice que se apure. Él se abre la bragueta. Ve todo ese culo blanco esperándolo. De pronto le viene una sensación desde dentro, similar al que le pasa cuando está terminando de pajearse. Se va a venir. Aún no la mete y se va a venir. Trata de aguantar. Ella le dice que se apure, ¿ya?, ya, ahorita, espérate. Agarra su pene y lo dirige hacia donde él cree que debe entrar. Empuja y no entra. ¿Ya?, espera, espera. Lo aleja al sentir de nuevo la sensación. Entonces se escuchan unos pasos. Ella se sienta y se sube el buzo rápido. Él se abrocha el jean. Se miran, se sonríen. Nada pasó. Dos chiquillos que se mandan a hacer esas cosas, Ninguno sabe trabajar. Sólo se dedican a vacilar y a disque enamorar.



Chico vacilón / Grupo Maravilla: https://www.youtube.com/watch?v=V9qJ3pZPKLs
Crédito de la imagen: http://img.uterodemarita.com.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2015/02/huacos-eroticos-9.jpg 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Mientras te espero

Créditos de la foto: Andrea Baca

Mientras te espero 
puedo imaginar que soy un perro
y que sonreiré con la lengua afuera
cuando te vea

Mientras te espero
puedo imaginar que soy un gato
que sólo se baña para verte
y que quiere sobarse en tu pierna

Mientras te espero
puedo imaginar que soy un loro
que cuando te acercas 
me pones los ojos en espiral
e intento repetir las últimas palabras de tus oraciones
parado en tus trapecios
estirando lo más que pueda mis alas para cubrir tu cintura
(Puedo mover mi cabeza, también,
en mi torpeza, y seguir
el ritmo de tus caderas)

Mientras te espero
recuerdo que te di una caja de cuerdas vacía 
porque no eres nada cuerda
para luego darme cuenta
que cuando mis dedos te pulsan 
eres una cuerda 
que puedo ver y escuchar 
un mapa de música
 por dentro y por fuera.

Mientras te espero
confieso que "mapa de música" no es una frase mía
Soy un ladrón que se la robó
a Oquendo de Amat y te la dio
igual que "fiesta de frutas"
"claro de río"
y "besar tu voz".
Susana me conmovió con su canto de aquel poema
pues en cada imagen tú eras cantada

No eres cuerda
y a la vez eres cuerda

Eres mujer
y a la vez eres la afirmación
y la negación

No quiero decir que no seas mujer
quiero decir que va más allá de eso

Quiero decir que también eres otras cosas
que también eres el caracol que babea por el cuerpo
que también eres el conejo que salta hasta las 6 de la mañana
que eres Pink Floyd en vivo frente al espejo
que eres dedos débiles que acarician
y dedos fuertes que aprietan
que eres un simple pan con lomo con su Inka Cola
como también dos vinos borgoñas
y hasta un vino seco español

Que eres entrada libre a mi ser
a debajo de mis costillas
al costado de mis latidos
adentro
que eres pensamiento en la avenida
al frente de los anticuchos
 la sonrisa que dibuja tu pie
cuando bajas de la combi
cansada, un poco zombie
y que también eres la hierba 
que crece en mis prados
para quitarte el estrés

Eres un tonto poema
hecho por un tonto que se queda mirando
tus zapatitos talla 35
que tiran para 34
tus labios, rosas onduladas
tu sonrisa, tus nalgas
tus pechos y tu espalda.

Eres tantos pensamientos
que me acompañan en tu espera

Eres llegar a perderse todo un día
en un lugar donde no sabes
ni siquiera la hora
ni qué carro debo tomar
para regresar en sí

Eres quietud y movimiento
olvido y encuentro
eres selva y tala indiscriminada

Eres un poema de Whitman ambientado en esta ciudad
eres escritura desnuda
un poema con capucha
una calle insegura, oscura
donde estalla la libidinosa locura.


martes, 17 de noviembre de 2015

Ojos de mar




Vi una vez una chica en una piedra sentada frente al mar. Yo venía desde atrás y no podía ver su rostro. Cuando me acerqué a hablarle me dijo que le gustaba oler el mar, verlo, escucharlo; dejar que entre por sus sentidos. La sal era su polo, la arena su short. Cuando me miró sus ojos reflejaban el mar. Eso parecía, pero no, era mar. La había sacado de su ensimismamiento. Preguntas torpes hicieron que se desconecte. Las aguas se deslizaron por sus mejillas. La sal caía por sus pechos. La arena contenía el dibujo de sus nalgas. Le pregunté cada cuánto viene a convertirse en mar. Frecuentemente, dijo, sin importar estación. Tener ojos de mar era tener vida, y podía pasarse así horas de horas, de horas, de horas, de horas, de oras, de oras, de oras de olas, de olas, de olas... Hasta que me cubrió.

Luego no recuerdo qué pasó. Aparecí en la arena. Ya era tarde, aparecía el ocaso: morado, naranja, azul, rojo... Todo cambiaba a mi alrededor. Quise preguntarle a las sombras qué es lo que había pasado, pero se iban detrás de las piedras. Todo se oscurecía. Estaba tan inconciente como el sol. La diferencia es que a  él sólo le importaba hacer estremecer el mar. Si observas bien, el mar parecía una multitud agitando los brazos para despedirlo hasta mañana. Me fui antes que la oscuridad me agarre las piernas.

En cada paso que daba para subir el barranco pensaba en ella. Tal vez fue un rayo de sol, tal vez dirigía la multitud, tal vez era la piedra que nunca pudo decir algo a alguien. Como sea, yo también volteé y  me despedí, y las hojas de un árbol acompañaban mis movimientos de brazos. Lo hice porque más allá de pensar si fue real, sé que fuimos sal, ocaso, arena y mar.

Crédito de la foto: Diana P. Farías

Ir escuchando:

La noche vibra / Cultura Profética: https://www.youtube.com/watch?v=kIXEK7EC4HI
Vamos con fe / Laguna Pai feat Mc Bomgo: https://www.youtube.com/watch?v=Y_Fk9Xki-b8&feature=youtu.be