jueves, 19 de noviembre de 2015

Chico vacilón

Oye, chiquilla, no te mandes así (bis)

Cómo es eso que te quieres casar
Cómo es eso que me quieres amarrar
Cómo es eso que le hablaste de mí... 
A tu papáááá... 
Pregúntale primero si nos puede mantener (bis)

Yo no sé trabajar, sólo sé vacilar
me gusta enamorar, pero no trabajar (bis)

Dos chiquillos jugando en un sofá cerca a la ventana de un segundo piso. Los besos en un momento llegan a aturdir y a perder la cordura. Se les olvida que hay más gente en la casa. El mueble está metido, levemente, y una pared es cómplice de ellos. La desventaja es que no pueden ver si alguien viene o no. Qué importa. Él sigue cepillando los labios vaginales de ella con los dedos. Ella trata de estar atenta por si alguien viene, abriendo las piernas, pero la excitación le gana. Sus ojos se voltean como buscando un espacio en el techo para echarse con él. Estira su mano para agarrarse de las piernas de él, pero se topa con su pene erecto. Lo soba y ahora los dos se cepillan. Aún es temprano, nadie va a la cama a las 6 de la tarde. Tampoco podrían. ¿Cómo hacerlo? Dos chiquillos, ella de 14 y él de 17. ¿Cómo es eso que se la quieres meter? No te mandes así, chiquillo. ¿Crees que te van a mantener? Su papá vive en Estados Unidos, sí. Te sacó a comer con ella, sí. Te deja pasar a la casa, sí. No es motivo suficiente para que se la metas. Los dos, virgen y casto, apenas vieron el acto amatorio en películas porno. Se adelantaron a su tiempo. Se adelantaron a las barreras que les ponía el mundo virtual. Se conocieron por una red social y ahora están sentados en un sofá. Ella poniéndose buzo para que él la pueda sobar mejor. Él sobándole el culo y pidiéndole que se la chupe. A ella no le gusta, tiene que traer una botella con agua para hacerlo. A él no le pone mucho. Mejor que se monte encima y tengan sexo con ropa. ¿Más allá? Le pide que se volteé, que es la manera más fácil. Ella lo hace, se quiebra. Él ve toda una masa negra redonda la cual tiene que destapar. Esa imagen lo excita demasiado, se le pone muy dura. Ella le dice que se apure. Él se abre la bragueta. Ve todo ese culo blanco esperándolo. De pronto le viene una sensación desde dentro, similar al que le pasa cuando está terminando de pajearse. Se va a venir. Aún no la mete y se va a venir. Trata de aguantar. Ella le dice que se apure, ¿ya?, ya, ahorita, espérate. Agarra su pene y lo dirige hacia donde él cree que debe entrar. Empuja y no entra. ¿Ya?, espera, espera. Lo aleja al sentir de nuevo la sensación. Entonces se escuchan unos pasos. Ella se sienta y se sube el buzo rápido. Él se abrocha el jean. Se miran, se sonríen. Nada pasó. Dos chiquillos que se mandan a hacer esas cosas, Ninguno sabe trabajar. Sólo se dedican a vacilar y a disque enamorar.



Chico vacilón / Grupo Maravilla: https://www.youtube.com/watch?v=V9qJ3pZPKLs
Crédito de la imagen: http://img.uterodemarita.com.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2015/02/huacos-eroticos-9.jpg 

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