viernes, 30 de abril de 2010

Pregunta parida del día...

La pantera rosa... ¿se relacionó con La serie rosa y tuvieron a Tony Rosado?

Derivación parida del día.

Ketchup es el hijo de Ketchupcha y Ketchupchón...

(Obviar la pronunciación de la "p")

miércoles, 28 de abril de 2010

Pregunta parida del día...

¿Por qué la gente no se pincha con la misma aguja que se usó con otro, si los moquitos usan su misma aguja para todos y nadie dice nada?

Demasiado (Silvio Rodriguez)

A César Portillo de la Luz

Demasiado tiempo,
demasiada sed
para conformarnos
con un breve sorbo
la única vez.
Demasiada sombra,
demasiado sol
para encadenarnos
a una sola forma
y una sola voz.

Demasiadas bocas,
demasiada piel
para enamorarnos
de un mal gigantesco
y un ínfimo bien.
Demasiado espacio,
demasiado azul
para que lo inmenso
quepa en un destello
solo de la luz.

Demasiado polvo,
demasiada sal
para que la vida
no busque consuelo
en el más allá.
Demasiado nunca,
demasiado no
para tantas almas,
para tantos sueños,
para tanto amor.

Del aprendiz Silvio Rodriguez.

Frase parida del día.

¡Un aplauso para las personas directas!
Y también para los Urbanos, Medio-universitarios, Zonales y Escolares...

miércoles, 21 de abril de 2010

Decálogo del perfecto cuentista (1927)

1. Cree en el maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov - como en Dios mismo.

2. Cree que tu arte es una cima inaccesible. No sueñes en dominarla. Cuando puedas hacerlo lo conseguirás, sin saberlo tú mismo.

3. Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que cualquiera otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.

4. Ten fé ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

5. No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado las tres primeras líneas tienen casi la misma importancia que las tres últimas.

6. Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba un viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de las palabras no te preocupes d eobservar si son consonantes o asonantes.

7. No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él, solo, tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

8. Toma los personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta aunque no lo sea.

9. No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue has llegado en arte a la mitad del camino.

10. No pienses en los amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si el relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida en el cuento.

Horacio Quiroga.

¡Sí, gracias a Dios!

Will no la miró cuando ella se volvió para alejarse, no se atrevió a mirarla. Contemplar una vez más el pálido rostro sufriente habría sido demasiado para él. Ella se había levantado de la silla y cruzado la habitación con lentitud, para irse lentamente de su vida. ¿Debía llamarla, pedirle que lo perdonase, decirle que aún la amaba? ¿La había amado alguna vez?
Por centésima vez, el oboe vocal le exigió atención. Sí, ¿la había amado?
–Adiós, Will. –Recordó el susurro de Molly cuando se volvió en el umbral. Y fue ella quien lo dijo... en un murmullo, desde lo hondo del corazón.– Sigo amándote, Will... a pesar de todo.
Un momento después la puerta del departamento se cerró tras ella casi sin un sonido. Un pequeño chasquido seco, y Molly ya no estaba más allí.
El se puso de pie de un salto, corrió a la puerta y la abrió, escuchando los pasos que se alejaban por la escalera. Como un fantasma al alba, un leve perfume familiar persistía, a punto de desaparecer, en el aire. Volvió a cerrar la puerta, entró en su dormitorio gris y amarillo y miró por la ventana. Pasaron unos segundos y la vio cruzar e introducirse en el coche. Oyó el chirrido del arranque, una, dos veces, y luego el tamborileo del motor. ¿Debía abrir la ventana? "Espera, Molly, espera", se escuchó gritar con la imaginación. La ventana permaneció cerrada; el auto comenzó a avanzar, dobló en la esquina y la calle quedó desierta. Era demasiado tarde. Demasiado tarde, ¡gracias a Dios!, dijo una grosera voz burlona. ¡Sí, gracias a Dios! Y sin embargo, ahí estaba el sentimiento de culpa en la boca del estómago. La culpabilidad, la dentellada del remordimiento... pero a través del remordimiento podía sentir un horrible regocijo. Alguien vil y obsceno y brutal, alguien extraño y odioso, que, sin embargo, era él mismo, pensaba alborozadamente que ahora no había nadie que le impidiera tener lo que deseaba. Y lo que deseaba era un perfume distinto, la tibieza y elasticidad de un cuerpo más joven.

(Aldous Huxley)

Frases bien paridas.

"Un hombre con una guitarra está por encima de un hombre de estado" Lula Da Silva.

martes, 20 de abril de 2010

Pregunta del día...

Una opinión sincera... ¿es menos resbalosa?

Palabras paridas

Coversar: Temporada de un músico en la que sólo se dedica a sacar covers.

Peliculón: Dícese de la persona con trasero grande y peludo.

domingo, 18 de abril de 2010

Frase del día.

Pasan los meses y la desesperación me pica en los ojos y hasta en las puntas del pelo. (García Lorca)