martes, 28 de abril de 2015

Ejercítate con Manzanita y su conjunto


Detesto los gimnasios. Hay espejos por todos lados, todos mirándose, respirando el humor del otro, usando la máquina donde el otro dejó su sudor. Pero lo que más detesto es la música que ponen. Si no es techno, es electrónica, o reggaeton, o lo que ellos consideren 'movido' para que te animes a seguir ejercitándote. A mí me desanima, me ahuyenta.

Hace años opté por hacer ejercicios al aire libre, salir a correr, hacer barras o paralelas. No lo hago continuo, pero cuando lo hago me acompañan pensamientos sobre qué haré, qué escribiré, que tocaré. Sin embargo, el año pasado, caminaba por Emancipación rumbo a Tacna para volver a mi casa, pero encontré un disco de un grupo que buscaba hace tiempo: Manzanita y su conjunto. Había escuchado unos temas de él en Youtube, pero sentía que había más por explorar. Lo compré y desde ahí me acompaña a veces para hacer cualquier actividad. Ya varias veces lo he utilizado para ejercitarme. Ayer que estaba haciendo un poco de elíptica en mi casa me pregunté: ¿por qué no utilizarán estos temas como música de fondo para ejercitarse? A continuación dejaré una lista de los temas que a mí me han servido para darme más energía:

1. El gusanito:

https://www.youtube.com/watch?v=1Huy-Vk7-0Q

2. Noche buena:

https://www.youtube.com/watch?v=s0tTcu8evg8

3. El hueleguiso:

https://www.youtube.com/watch?v=ApIamkKaQGY

4. Cabalgando:

https://www.youtube.com/watch?v=D61EhNkpFyU

5. La locomotora:

https://www.youtube.com/watch?v=TNPFbRqe3Zk

(En este caso quiero pedir disculpas pues no conseguí una mejor versión, pero acá está cortada, la original dura casi 3 minutos. Sugiero conseguirse el disco en cualquier discotienda ambulante)

6. Así así así:

https://www.youtube.com/watch?v=noIQPkfJdlY

(Suavecita para que vayan descansando un poco)

7. Agua:

https://www.youtube.com/watch?v=zFkY3sguZrg

8. El zambito rumbero:

https://www.youtube.com/watch?v=OHTLNAroUpw

9. El nervioso:

https://www.youtube.com/watch?v=8i0-1EUWrY0

10. La gallinita:

https://www.youtube.com/watch?v=Ca3AdCJUjxQ


A los interesados en conocer quién está detrás de esa guitarra, su nombre es Juan Berardo Hernández Sánchez. Guitarrista virtuoso, contemporáneo de Enrique Delgado. Para mí dos grandes referentes en la guitarra tropical peruana. Un gusto y que tengan una buena rutina de ejercicios.



Fuente de imágenes: http://grandesdelacumbiaperuana.blogspot.com/2008/06/manzanita-y-su-conjunto.html

lunes, 27 de abril de 2015

Líneas




La línea que nace cuando juntas tus labios

Las líneas de tus dientes cuando sonríes, cuando cierras los ojos

La línea cuando juntas tus muslos y las líneas cuando juntas tus dedos

Las líneas que tratan de respirar en la multitud de tus cabellos


Las líneas de la vejez, de nuestros sexos 

y las de tu pancita cuando te sientas y te acomodas

Las líneas de la ropa, de la guitarra, de tu almohada

Las que están en la vereda y que de niño prohibido pisarlas estaba


Las líneas de la ventana, del asiento 

Y las que vemos en la carretera con monotonía eterna

La línea que, a lo lejos, separa el suelo de la montaña

La línea continua que mantiene a la sombra prisionera


Las líneas de la sábana, de nuestras manos

Las que acaricio miles de veces cuando estás a mi lado

Las líneas del corazón y de las venas

Aquellas que se abren y pican cuando la emoción secuestra





¡Tantas líneas en el mundo!

¡Y tantas estrellas fugaces que fallecieron en su intento por esbozar algo en el cielo!



Pero, sabes, 

aquellas líneas no desaparecieron

Descendieron a la tierra 

porque en el cielo no podían hacerse notar.





domingo, 26 de abril de 2015

De la comodidad en la incomodidad




Me incomoda. El tren con olor a área de pescados de supermercado me incomoda. De dónde viene ese olor de mierda. Ese ambiente lleno de aire acondicionado me incomoda. Si no hubiese también me incomodaría pues me daría calor. Me hago mil preguntas por el origen del olor. Imagino que dejan entrar a todos, sin excepción. Seguro subieron vendedores de pescados con dirección a sus casas. El tren es inclusivo. Me gusta. Qué bien que dejen entrar a todo el mundo, pero me incomoda. Sin embargo trato de hallar mi comodidad en la incomodidad.
Escribir esto me ha hecho olvidar el olor. Ya no miro amargo a todos. Ya no tengo ganas de golpearlos o mandarlos que se bañen. Ya no se siente. Se fue, o se bajó. Tal vez el vendedor se bajó. Pero, carajo, no. Otra vez vuelve. Subió en San Borja Sur. Menos mal me bajo en La Cultura. Una pareja a mi lado está bien abrazada pese al olor: se apachurran, se besan. ¿Acaso no sienten el olor? ¿El amor? Deben estar en el primer mes, seguro, donde hasta sus pedos se pasan. Me incomoda. Pero estoy a favor del no tener, de la defensa del ambiente, de no consumismo, ni del con su otro. No quiero comprarme un carro. Me jode, me incomoda. Aún así encuentro comodidad en la incomodidad. Además que tampoco tengo plata. No soy como el príncipe Sidarta Gautama que abandona su palacio para buscar las respuestas a sus preguntas, a su vida. Incluso él, siendo príncipe, pasó de la comodidad (o incomodidad) a la incomodidad (o comodidad); depende de qué lado se vea.
Por ejemplo, suelo ver memes en mi Facebook. Me acuerdo de uno que decía: ‘El dinero no da felicidad, pero prefiero llorar en un Ferrari. Para esas personas, las que publicaron eso, sería pasar de la comodidad a la incomodidad. En cambio, parar los que postean frases de escritores, filósofos, poetas (citados textualmente de libros y no de memes); o para los que postean documentales enteros sobre problemáticas mundiales: Plastic planet (1), Sicko (2), Food Inc (3), entre otros, y que nadie le da ‘like’; o para los que tienen un empleo relacionado al arte y la cultura, les parecerá que nuestro amigo Sidarta pasó de la incomodidad a la comodidad. O, como el que escribe esto, que logró encontrar comodidad en la incomodidad de su mundo.
Y así trato de vivir, pero la incomodidad también nos arrastra. Nos hace cambiar de valores, de respuestas, de pensamiento. ‘En eso tienes razón, quién no le mira el culo a una chica en la calle o las tetas si las tiene buenas. La vez pasada pasó una chica con un cuerpazo. Puta, tío, para qué hacer descripciones, mucha enfermedad. Sino párate un toque en La Cultura y verás cuán diversa es la riqueza de la mujer peruana. En Gamarra también, si es que te gusta con más sabor peruano. Pero sí me llega al pincho cuando miran a mi flaca’. Me hizo recordar a una canción: ‘¿Qué es lo que está mal? / Un hermoso paisaje hay / ¿cómo no voy a mirar? / Y, ¿qué problema hay? / Dios ojos me dio, obvio que los voy a usar / Sé que la mujer es mucho más que un objeto sexual / Pero, cuánto cuesta esquivar tan arraigado sentimiento an…’ (4)
― Deja eso y come tranquilo, hijo ― me mira fijamente, moviendo la cabeza.
― Lo que pasa es que tengo que escribir para un periódico ― le digo, avergonzado, mientras bajo el celular y dejo de escribir este texto.
― ¿Cómo? ― volteando la cabeza para un lado pues tiene problemas de audición. Desde que le pedí el menú noté eso.
― Que tengo que terminar de escribir para un diario.
Parece que no me escuchó. Luego dijo:
― Enfermos van a terminar del cerebro.
A mi costado había una chica que también hacía lo mismo, pero parecía que sacaba unas cuentas, estaba con su celular, su arroz con pollo, su caldo de gallina, y un cuaderno con lapicero rojo, escribiendo números. La señora se acerca a limpiar.
― Mira, ¿acá también? ¡Carajo, todos están locos!
Pese a que los dos estábamos haciendo algo importante (ella sacando sus cuentas, yo escribiendo para el periódico) la señora tenía razón, no nos estábamos dando el tiempo para disfrutar de su comida. Estuvo muy buena, la sentí casera. La seguí con la mirada. Me trajo simpatía por lo que me transmitió con esas palabras. Es que de ahí se me van las ideas. No, huevón, deja ese celular y disfruta de la comida. El señor de mi costado terminó mucho más rápido que yo, pese a que llegó después. Lo último que vi fue un gran plato de lomo saltado, abundante, suculento.
― Voy a salir gordo de acá.
― ¿Qué?
― Que me ha servido bastante ― mientras se limpiaba la boca con servilleta de papel―. Ha estado muy rico, mamita.
― Ah, sí, pues, yo soy la única acá que hace lomo saltado con carne de res. De acá, todititos hacen con carne de caballo, todo feo. Yo lo hago como debe ser.
― Rico, rico, mamita.
Le pagó y se despidió de ella con un beso en la cabeza. Definitivamente no era su madre. Recuerdo que cuando llegó pidió normal, como un cliente cualquiera. Sin embargo la trató como tal. Era muy distinto a ella. Supuse que era un cliente asiduo y que ya había cierta confianza. La quería como una madre.
De pronto se sirvió su comida para almorzar con su esposo. Los dos comían lo mismo y la misma cantidad. Me dieron ganas de decirle algo.
― Estuvo rico su adobo, señora.
― ¿Ah?
― Que estuvo rico su adobo de cerdo.
― Ah, sí, yo acá lo cocino bien. Mira, yo todo lo que cocino acá lo hago como para mí, como si estuviera en mi casa, no para vender.
― Para vender es otra cosa, ¿no?
― Claro, pue’, lo hacen como sea, pa’ la gente. Yo lo hago como pa’ mi, así, casero. Me gusta comer bien.
Asentí. Me sentí bien. No sabía a dónde estaba yendo cuando decidí comer en el mercado Bolívar, que queda en la avenida Bolívar 1159. Había estado incómodo pues es difícil comer bien con poca plata y en un lugar que no conoces. De pronto pasé a la comodidad. Quería agradecerle en ese instante mientras me terminaba mi sopa de menudencia que me había servido. No se pudo. Estaba ya rezando con los ojos cerrados, agradeciendo la comida de hoy, o bendiciéndola. Esperé. Pagué y me fui con la ganas de darle un beso en la frente también.
(1)  Plastic planet: https://www.youtube.com/watch?v=cm1HYvO2lB8 ‘El plástico, que se ha vuelto omnipresente en nuestra vida cotidiana, tiene sobre nuestra salud y sobre el ecosistema efectos devastadores que no alcanzamos a sospechar: está presente en la ropa que vestimos, se filtra inadvertidamente en la comida que ingerimos (desde los envases) y a veces incluso lo introducimos voluntariamente en nuestro cuerpo en forma de silicona.’
(2)  Sicko: https://www.youtube.com/watch?v=9CDLoyXarXY ‘El rostro que no se ve del llamado "sueño americano". En este documental de Michael Moore, sin el filtro distorsionador de Hollywood, se puede ver la brutalidad de un sistema en uno de los aspectos más sensibles para el ser humano como es la salud y su comparación con otros países que han asumido una salud y una educación socializada.’
(3)  Food Inc: https://www.youtube.com/watch?v=sx6K3E6nTr0 ‘Food, INC. es un incisivo y polémico documental que trata sobre los diferentes cambios que ha tenido la industria alimentaria hoy en día, desde los cultivos transgenicos, hasta la manipulación genética del ganado.’

(4)  Los cafres / Objeto sexual: https://www.youtube.com/watch?v=is0lxeMuzq0

Ángel Chiclayano



Asientos rodeados de personas mirando siempre de frente como soldados. Nadie dice nada. Otros más pequeños miran las espaldas, los hombros, el suelo. El bus dobla en Alejandro Tirado. Pensé que iba todo Petit Thouars hasta 28 de julio. Me paré, quise botarlos como los cachaquitos que tenía cuando era niño. Estaban bien sujetados del fierro. Parecían todos cargar la misma lanza pero sin decidirse hacia qué dirección lanzarla. ¿Por qué no hablan entre sí para decidir?
Toqué el timbre varias veces hasta que paró. No renegué pues no me habían cobrado pasaje. ¿Así eres honesto?, me dije. Subí caminando por Montero Rosas. En la esquina de Petit Thouars con Emilio Fernández me comenzó a seguir un cartel.
Era pequeño, rectangular, predominaba el verde fosforescente, el rojo, el negro. Las letras resaltaban en el sucio cielo limeño. ¿Por qué no existirá un Ace para devolverle el blanco a nuestro firmamento? El cartel me seguía. Estaba en cada poste que yo pasaba. ‘Ángel’ era una palabra. ‘Chiclayano’ era otra. Era un tal Ángel de Chiclayo. No lo reconocí. ‘Experto en hacerte triunfar en los negocios’ me dijo. Yo no tenía ningún negocio. Al contrario, estaba buscando trabajo. Me dio su número pero no lo guardé en mi memoria. Seguí caminando mientras pasaba por el Parque de la Reserva. Otra vez lo ví. ¿Por qué me sigue?, le dije. ‘Domina a tu pareja al instante’, me dijo. Me mostró la silueta de una pareja donde una chica abraza a un hombre y ella levanta su pie hacia atrás. Pensé en esas películas norteamericanas donde salían estas parejas, donde la chica hacía lo mismo que en la imagen. Entonces eso no era símbolo de una chica enamorada sino de una chica dominada, pensé. Me siguió hasta la universidad Garcilaso.
Averigüé cuánto me costaba imprimir un libro que tenía en Pdf. ‘Serán unas 500 páginas más o menos’. El señor multiplicó. 35 soles te sale. Saliendo había una pareja besándose. Ella estaba con el pie semi levantado y él, sonriente, apoyado en la pared. El cartel estaba en un poste cercano. Me fui para Tacna pensando en qué efectivo que era ese tal Angel Chiclayano.