Tienes un gustito a paraíso
etérea
Aún tu estricnina
merodea por mi carótida
Tu imagen me asalta
y me lleva a un paseo por el cementerio
Olvidaste tu sombra
No te preocupes
En las noches la cubro
y duerme a mi lado
Oigo
el roce de nuestros párpados
Un millar de abejas
alojadas en los pelos de mi pecho
Un cocodrilo de mascota
y no vuelvo a joder
Carbonizarme
en tus abrazos
Después de mentirte
el espejó me miró
y se suicidó de repugnancia
Saltos isócronos
provocabas
en mi piel
y moría desollado
La ciudad se destruye
Transmigro
en caracol
me deslizo por un tallo
y mi baba
empapa la raíz
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