
El niño vestido de príncipe, colgado de
ricas cadenas, pierde el gusto de su juego, porque
su atavío le estorba a cada paso.
Por temor a rozarse o a empolvarse, se
aparta del mundo, y no se atreve ni siquiera
a moverse
Madre, ¿gana él algo con ser esclavo de ese
lujo que le aparta del polvo saludable de la
tierra, que el roba el derecho de entrar en
la gran fiesta de la vida de todos los hombres?
Ofrenda Lírica / Rabindranath Tagore
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